Está pequeña, después de tenerla reventada de criar, se cansaron de ella. La tenían abandonada día y noche en el terrado de la vivienda, solamente subían a alimentarla. No la dejaban entrar en casa, así lloviera o hiciera sol. Esa ha sido su vida durante estos dos últimos años...
Los vecinos de la zona, finalmente los han convencido para que la cedieran y que así la pobre pueda tener una vida digna. Ahora mismo está bajo nuestra tutela y busca una familia que cuide y proteja.
Convive con perros y gatos.