Esta es la preciosa Mía, tras muchos meses de constancia por parte de Lola y José para crearle una rutina de comida, se ha podido salvar. Ha sido mucho tiempo detrás de ella y mucho sufrimiento, de recibir varios golpes de coches, de varios intentos de captura sin resultados.
Pero gracias a ARIA y su tour solidario, y después de 5 horas que el pobre Albert estuvo escondido. Tras varios intentos de entrar, de robar el pollo entre los barrotes, de irse ladrando frustrada por no poder comer, pero finalmente a las 1:30 no se resistió más y entro y la jaula se cerró.