Tristemente no todas las veces que recogemos un animal llegamos a tiempo de poder salvarle y lo único que podemos hacer por él es acompañarle en su último viaje para que al menos en ese momento tan duro sienta algo del amor y el cariño que se le negó en vida.
No sabemos nada de su pasado, si alguna vez tuvo una familia, un hogar, si le gustaba correr o jugar con pelotas ...
Solo era un animal tirado en la calle sin poder moverse que se estaba consumiendo poco a poco.
Ayer recibíamos una llamada desde la Patrulla Rural Ayuntamiento de Dalias: Este pequeño llevaba más de 12 horas tirado en una cuneta sin moverse. Algunas personas dicen que llamaron al 112 para dar aviso pero por desgracia dicho servicio no traslado el aviso a quien correspondía y la ayuda por su parte no llegó.
Cuando al fin la patrulla de Dalias fue informada del caso nos contactó y fue a buscarlo rápidamente para llevarle a la clínica con la que colaboramos, donde se le realizaron análisis y placas para descartar fracturas.
Esta preciosa abuela estaba en el centro zoosanitario. La pobre empezó a adelgazar, pese a los esfuerzos del personal. La hemos sacado realizado análisis, ha dado positivo a erlichia, así que confiamos en que ese sea todo el problema.
Una vez fuera parece otra. Le encanta correr, trotar, saltar.. es toda una jovenzuela. Pesa 38 kilos.
Una vez más se repite la historia: alguien tiene la mala sangre de coger dos abuelitas con las que lleva 8 años y dejarlas en la perrera sin ningún tipo de remordimiento.
Las pequeñas estaban muy nerviosas sin entender nada, así que procedimos a sacarlas rápidamente de allí.