A esta angelita la encontró una familia vagando por la calle, según nos informan en perrera. Según ellos durante dos semanas no habían podido llevarla.
Nos comunican que estaba muy triste, cabizbaja y sin dejar de llorar, así que nos pusimos manos a la obra para buscarle una familia. Pero una vez fuera de la perrera, la familia se ha arrepentido, así que la pobre busca de nuevo una familia.
Es una perra buenísima, súper sociable con todos, ahora mismo está un poquito asustadita pero nada que no se solvente en un par de días.
Recibimos varios avisos de este pobre animal vagando por el pueblo, sin dejarse tocar y mucho menos coger.
Varias personas lo vieron por la salida de la autovía, por medio del pueblo, o sea moviéndose por todos lados así que era muy probable que el pobre acabará atropellado.
Pero llegó su ángel, en el ángel que confío y no dudo en cogerlo y llamarnos, así que ya está bajo nuestra tutela.
De Manola poco sabemos, que no vale para cazar y el cazador la ha llevado al centro. Al menos debemos estar contentos de que no le haya pegado un tiro o ahorcado, que es su modus operandis.
Pero esa vida es pasado. Ahora ha empezado una vida nueva y buscamos una preciosa familia para ella.