Esta preciosidad es Buster, es uno de tantos gatos como alimentamos alrededor del refugio. Apareció hace aproximadamente un mes, rara vez se acercaba y mucho menos se dejaba tocar.
Lógicamente estaba en la lista para castrar y soltar como todos los demás, pero un día apareció con el cuello sangrando. No sabíamos que podía ser si un bocao de otro gato, un arañazo, un absceso,…no nos dejaba acercarnos a él.