Esta princesita es de esos casos especiales, la vimos asomarse timidamente de la jaula de la perrera y vimos que algo le pasaba... no tenia oreja. Una de sus orejitas no se formó y aunque tiene conducto auditivo, no lo tiene terminado, asi que no oye por ese lado.
Es una pequeña preciosa y especial que busca una familia que no vea defecto en ella.
Un grupo de ciclistas vieron como arrojaban a dos perros pequeños en un camino poco transitado. Dichos ciclistas iban a diario a alimentarlos.
Un deportista que también caminaba por esa zona se llevó uno de ellos y allí quedó el pobre Bico.
Una compañera se dirigió a esa zona para hacer deporte y encontró a Bico y a los ciclistas que le contaron la historia. Nuestra compañera no dudó en coger a Bico y andar kilómetros hasta la zona donde dejó su coche.