Este chiquitín llevaba toda su vida atado a una cadena. Seguimos sin entender para que la gente se hace de animales para tenerlos atados y darles una vida dantesca...
Fue entregado gracias a una vecina que no dejo de insistir. Por desgracia ella no podía hacerse cargo de él pero tampoco quería que siguiera con esa vida, así que pidió ayuda a nuestras compañeras de Linda Pulgosa, las cuales se ofrecieron a castrarlo para que pudiéramos darle entrada. Por desgracia tenemos demasiados casos y los recursos cada vez son menos.