Una vez más la historia se repite, recibimos la llamada de uno de los veterinarios con los que colaboramos, que un cazador se ha presentado allí con 6 perros de los que se quiere deshacer.
Lógicamente el veterinario se negó en rotundo a eutanasiarlos y de ahí su llamada, ante el miedo de que diera con un veterinario sin escrúpulos que si lo hiciera.
Así que ahora Bonnie, Christy, Jill, Marjorie, Tammy y Adam están a salvo y bajo nuestra tutela.
Una vez más la historia se repite, recibimos la llamada de uno de los veterinarios con los que colaboramos, que un cazador se ha presentado allí con 6 perros de los que se quiere deshacer.
Lógicamente el veterinario se negó en rotundo a eutanasiarlos y de ahí su llamada, ante el miedo de que diera con un veterinario sin escrúpulos que si lo hiciera.
Así que ahora Bonnie, Christy, Jill, Marjorie, Tammy y Adam están a salvo y bajo nuestra tutela.
Una vez más la historia se repite, recibimos la llamada de uno de los veterinarios con los que colaboramos, que un cazador se ha presentado allí con 6 perros de los que se quiere deshacer.
Lógicamente el veterinario se negó en rotundo a eutanasiarlos y de ahí su llamada, ante el miedo de que diera con un veterinario sin escrúpulos que si lo hiciera.
Así que ahora Bonnie, Christy, Jill, Marjorie, Tammy y Adam están a salvo y bajo nuestra tutela.
Una vez más la historia se repite, recibimos la llamada de uno de los veterinarios con los que colaboramos, que un cazador se ha presentado allí con 6 perros de los que se quiere deshacer.
Lógicamente el veterinario se negó en rotundo a eutanasiarlos y de ahí su llamada, ante el miedo de que diera con un veterinario sin escrúpulos que si lo hiciera.
Así que ahora Bonnie, Christy, Jill, Marjorie, Tammy y Adam están a salvo y bajo nuestra tutela.
Una vez más la historia se repite. Recibimos la llamada de uno de los veterinarios con los que colaboramos diciendo que un cazador se ha presentado allí con 6 perros de los que se quiere deshacer.
Lógicamente, el veterinario se negó en rotundo a eutanasiarlos y de ahí su llamada, ante el miedo de que diera con un veterinario sin escrúpulos que si lo hiciera.
Así que ahora Bonnie, Christy, Jill, Marjorie, Tammy y Adam están a salvo y bajo nuestra tutela.