Se encuentra usted aquí
Historia:
Amanda y su hijo Spock fueron abandonados en la perrera. Una vez estuvieron fuera, Spock tuvo que pasar por el veterinario porque sufría fuertes diarreas, estaba muy débil y apenas comia. Le realizaron test de parvo y giardias y a ambas cosas dio negativo. Le pincharon antibióticos, le mandaron protector de estomago y ya está perfecto.
Amanda pesa unos 3 kilos, necesita una limpieza de boca, por lo demás, se encuentra bastante bien de salud.
Si estas interesado en adoptar, amadrinar, o cualquier duda escribe a lahuellaroja.almeria@gmail.com