Este pequeñín iba caminando por las calles de un pueblo, tratando de conseguir comida, y algún mimo. Aunque, el pobre daba todo de sí, nadie se fijaba en él.
Por suerte, una chica maravillosa con un corazón enorme se lo llevó a casa hasta encontrar un sitio para él.
Si quieres darle un hogar, escribe a lahuellaroja.almeria@gmail.com