Guillermo caminaba por la orilla de la autovía hasta que una compañera lo ha visto y ha parado inmediatamente para alimentar y ofrecer agua. El pobre estaba exhausto.
Ahora descansa bajo nuestra tutela.
Siempre se necesitan madrinas o padrinos para ayudarnos con sus gastos, si estas interesado en adoptar, amadrinar, o cualquier duda escribe a lahuellaroja.almeria@gmail.com