HILARIO llevaba toda su vida encerrado en un patio, sin vacunas desde cachorro. El pobre animal con la edad que tiene se tiraba las noches llorando y ladrando pidiendo entrar en casa pero sus dueños no se apiadaban de él. Es más, el gentil marido(cazador) amenazaba a la mujer que cualquier día se lo llevaría al monte y le pegaría un tiro.
Después de hacer todas las gestiones pertinentes nos lo han cedido. No entendemos como alguien se hace de un animal para tenerlo encerrado en un patio sin sacarlo jamás a la calle, solo acordarse de alimentarse.